Campaña de Uruguayana

La campaña de Uruguayana fue una campaña ofensiva que emprendió el Paraguay durante la guerra de la Triple Alianza.

Soldados paraguayos
Soldados paraguayos

Uruguay estaba en guerra civil. El Partido Blanco que estaba en el poder, con Atanasio Aguirre como presidente, enfrentaba un golpe de estado por parte del Partido Colorado con Venancio Flores a la cabeza.

El emperador de Brasil, Pedro II, apoyaba el movimiento de Venancio Flores, así que envió apoyo militar al Uruguay para ayudarlo a tomar el poder del país.

Ante la inminente invasión brasilera, Atanasio Aguirre pidió ayuda al Paraguay, y el presidente paraguayo, Francisco Solano López aceptó.

Primero, comenzó una campaña de ataque al Brasil, la Campaña de Mato Grosso, para así proteger la retaguardia y de paso distraer la atención de las fuerzas brasileñas en el norte. Hecho esto, partir por el sur rumbo a Uruguay.

La negativa argentina

Solano López pidió permiso al presidente argentino, Bartolomé Mitre, para atravesar su territorio y llegar al Uruguay.

El presidente paraguayo, esperaba confiado una respuesta positiva, ya que anteriormente permitió que tropas brasileras navegaran por ríos argentinos sin problema, incluso recibiendo asistencia. Sin embargo, Mitre rechazó el permiso.

Francisco Solano López sospechó que Brasil y Argentina tenían un acuerdo secreto, así que en marzo de 1865 el Congreso Nacional decidió declarar la guerra contra Argentina y otorgar a Solano López el grado de Mariscal. Desde ese entonces lo conocemos como el Mcal López.

El 13 de abril de 1865 Paraguay se apoderó de embarcaciones argentinas en el Puerto Corrientes y ocupó Corrientes.

Francisco Solano López sospechó que Brasil y Argentina tenían un acuerdo secreto, así que en marzo de 1865 el Congreso Nacional decidió declarar la guerra contra Argentina y otorgar a Solano López el grado de Mariscal. Desde ese entonces lo conocemos como el Mcal López.

El 13 de abril de 1865 Paraguay se apoderó de embarcaciones argentinas en el Puerto Corrientes y el 15 de abril terminó por ocupar Corrientes casi sin lucha alguna.

El 1 de mayo de 1865 se reúnen representantes de Brasil, Argentina y Uruguay en la ciudad de Buenos Aires para firmar el tratado de la Triple Alianza.

Luego de la toma de Corrientes y avanzó por territorio argentino dividido en dos columnas: una de 12.500 hombres al mando del teniente coronel Antonio de la Cruz Estigarribia y otra de 25.000 hombres al mando del general Wenceslao Robles.

Tomaron caminos diferentes con la idea de que ambos grupos se encuentren al final y se unifiquen en Uruguay.

La columna del coronel Estigarribia

Coronel Antonio de la Cruz Estigarribia
Coronel Antonio de la Cruz Estigarribia

La División comandada por el teniente coronel Estigarribia tenía como objetivo, marchar en dirección al río Uruguay, para operar en las dos márgenes, y luego atacar al Brasil en la Provincia de Río Grande del Sur. El 30 de mayo de 1865 iniciaron las acciones.

La conquista de Sao Borja

El 10 de junio de 1865 tuvo lugar una de las operaciones más atrevidas realizadas en guerras sudamericanas. El avance de un ataque naval frente a tropas enemigas. La flota paraguaya del coronel Estigarribia logró reducir a la defensa brasileña en una sangrienta refriega y conquistó la ciudad de Sao Borja.

La batalla del Mbutuy

El 25 de junio de 1865 tuvo lugar una muestra del heroísmo paraguayo, un pequeño regimiento de 400 paraguayos al mando del capitán José del Rosario López, enfrentaron a 3.500 brasileros, y formando una estructura cuadrangular avanzaron hasta destrozar la defensa brasilera provocando su retirada. Dentro de las filas paraguayas quedaron solo 160 hombres, 120 heridos y 116 muertos. Los brasileños tuvieron importantes bajas. El capitán José del Rosario López, en reconocimiento a su valor fue ascendido a Sargento Mayor.

La batalla de Yatay

batalla de Yatay
Representación de la batalla de Yatay

En la mañana del 17 de agosto de 1865 se dio una de las batallas más increíbles de la Triple Alianza. Donde el sargento mayor José del Rosario López, esta vez al mando de 3.200 hombres sin ningún cañón, fue derrotado por los 12.000 enemigos al mando del general Venancio Flores, quienes contaban con hasta 32 cañones. En clara inferioridad numérica y de armas, 1700 paraguayos resultaron muertos, y 500 malheridos. Los restantes fueron maniatados, fusilados o vendidos como esclavos por orden de Flores. Los aliados tuvieron 318 muertos y 220 heridos.

Capitulación en Uruguayana

El ejército del comandante Estigarribia se encontraba en el frente, el 17 de julio de 1865 cerca del río Ybycuí. Solano López ordenó que no sobrepasaran el río, sin embargo, Estigarribia desobedeció.

Avanzaron hasta llegar a la ciudad de Uruguayana el 5 de agosto, donde Solano López ordenó que se abastecieran y se dirigieran hasta la ciudad de Alegrete para esperar nuevas órdenes, pero nuevamente Estigarribia desobedeció y decidió quedarse en la ciudad y acampar con sus hombres.

El 19 de agosto y 2 de setiembre, Estigarribia fue intimado a rendirse por el general Venancio Flores, al mando de 20.000 hombres y 50 cañones. Sin embargo, el comandante Estigarribia se negó, a la espera de refuerzos de Solano López.

El 18 de setiembre por tercera vez llegó una intimación de rendición, esta vez, el comandante Estigarribia ya con sus hombres desmoralizados y sin provisiones aceptó con la condición de que respeten sus vidas y sus dignidades. Con esto, terminó el avance paraguayo, y gran parte de los prisioneros paraguayos fueron obligados por el gobierno de Uruguay a pelear contra sus compatriotas en la siguiente campaña de la guerra. Fueron llamados la Legión Paraguaya.

La columna del general Robles

General Wenceslao Robles
General Wenceslao Robles

Tras la toma de Corrientes el 15 de abril de 1865, el general Robles partió al mando de casi 15.000 hombres rumbo al sur, con objetivo de reunirse con el ejército del comandante Estigarribia en Uruguay. Esta columna también es llamada la Campaña de Corrientes.

La batalla de San Lorenzo

El 28 de abril de 1865, 50 lanceros paraguayos al mando del sargento mayor José María Aguilar fue emboscado por 400 jinetes argentinos mientras realizaban exploración en inmediaciones del río San Lorenzo. Este fue el primer enfrentamiento entre tropas argentinas y paraguayas.

El sargento fue intimado a rendirse pero no lo hizo. Se formó un combate cuerpo a cuerpo en el que los paraguayos pudieron resistir, avanzar y dispersar a las fuerzas enemigas, consiguiendo así la victoria.

La expedición hacia el sur prosiguió después de aquel combate, y los paraguayos se apoderaron de las ciudades de Bella Vista y Santa Lucía, a 30 km al norte de Goya.

Reconquista de Corrientes

La mañana del 25 de mayo de 1865, 19 barcos con 4000 hombres y 50 cañones mayoritariamente argentinos, llegaron a Corrientes con el objetivo de reconquistar la ciudad. Tras un prolongado bombardeo se produjo un combate terrestre con espadas contra las fuerzas paraguayas que custodiaban la ciudad, sin embargo tras horas de heroica resistencia tuvieron que retroceder y marcharse, sin que las tropas enemigas los persigan. Esa misma noche los aliados ocuparon la ciudad de Corrientes. Los paraguayos tuvieron 120 muertos y 83 heridos y los aliados 69 muertos y 215 heridos.

La ciudad fue abandonada por los aliados dos días después, y el 28 de mayo fue nuevamente tomada por los paraguayos.

La batalla naval de Riachuelo

Batalla de Riachuelo
Batalla de Riachuelo

Solano López quería atacar de sorpresa para apoderarse de algunas embarcaciones brasileras y remolcarlas hasta Humaitá. A mitad de la operación la nave paraguaya Yberá, sufrió problemas mecánicos, lo cual demoró en arreglarse y echó a perder el factor sorpresa. El capitán Pedro Ignacio Meza decidió continuar el ataque de todos modos.

Ya con ambos bandos enterados de la batalla que se avecinaba, se dio lugar a la batalla naval más grande de Sudamérica. El 11 de junio de 1865 a las 9 de la mañana.

Enfrentamientos a cañonazos entre los barcos paraguayos y brasileros que dejaban espectaculares explosiones entre los soldados, acorazados perforados y hundidos por ambos bandos, en lo más agudo del combate cayó mortalmente herido el comandante de la escuadra paraguaya, capitán Pedro Ignacio Meza, quien moriría días después en Humaitá.

Al final, tras prolongarse la batalla hasta fines de junio en distintos episodios, los brasileros salieron triunfantes debido a sus modernos acorazados fabricados para guerra, mientras que los paraguayos eran naves comerciantes de madera artilladas a última hora para guerra.

Por el lado paraguayo, 3 buques perdidos, y uno inutilizado temporalmente, 6 gabarras perdidas, alrededor de 400 muertos y cientos de heridos y desaparecidos.

Por el lado brasilero, 1 buque perdido y 2 inutilizados temporalmente, 123 muertos, 130 heridos y varios desaparecidos.

Retirada de Corrientes

Según el historiador Julio César Chaves “la prosecución de la ofensiva no ofrecía ya perspectiva alguna, y sí, serios peligros”, así que Solano López tomó la acertada decisión de abandonar la ofensiva para dedicarse de lleno a la defensa del país en Humaitá ante el inminente ataque aliado.

El 6 de octubre de 1865 se ordenó abandonar Corrientes a todas las tropas paraguayas y acoplarse al ejército instalado en Paso de Patria.

El 8 de enero el general Wenceslao Robles tras previo fallo del Tribunal Militar, fue fusilado por su mal desempeño al frente del escuadrón Sud.

De esta manera se dio por finalizada todas las campañas de ofensiva durante la guerra de la Triple Alianza, y ahora, se da comienzo a las acciones en territorio paraguayo en la Campaña de Humaitá.

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